sábado, 26 de junio de 2010

Era un miedo increíblemente delicioso.



Pero Vigo la abrazó más fuerte aún y volvió a besarla, una y otra vez. Genoveva sentía como si se la estuviera tragando. Pensó que se la iba a comer cruda, que la iba a matar por asfixia. Sintió miedo de la dureza que notaba en ese brazo, ese muslo, ese beso. Pero en el fondo, no tanto. No tanto. Era un miedo increíblemente delicioso también. Deslizó la mano entre su pecho y el de él y lo apartó suavemente. Vigo seguía sujetando la quilla del barco. Subieron a bordo, se acomodaron y Vigo puso en marcha el motor.
A medio camino todavía no se habían hablado.
Y empezó a llover.

Confía en mi
nunca has soñado
poder gritar
y te enfureces
es horrible
el miedo incontenible.

3 comentarios:

Aida dijo...

Que bonita la foto!
Porque no los podrias llevar los pantalones???

xxx

em·avec·igrek dijo...

uau que texto! me encanta
xxxxxxxx
www.emavecigrek.blogspot.com

Abernathy dijo...

tia que bueno!!
muy cachondo!
http://olguiscloset.blogspot.com/